Conozco bien el mundo del vidrio para packaging. Botellas de vino, de licor, de aceite. Sé lo que comunica una botella pesada frente a una ligera, lo que transmite un cristal oscuro frente a uno transparente. Llevo treinta años trabajando en branding y packaging gourmet para bodegas, almazaras y marcas agroalimentarias, y el vidrio siempre ha sido parte del escenario.
Lo que no conocía era hasta dónde ha llegado el diseño italiano del vidrio hoy.
Estriados que atrapan la luz y hacen brillar el interior de la botella como si fuera una joya. Formas concebidas específicamente para fragancias, para espirituosos, para productos que merecen un contenedor que sea, por sí mismo, una obra.
El maestro vidriero no fabrica un recipiente. Lee el producto, entiende su carácter, su origen, lo que tiene que transmitir, y a partir de ahí concibe una pieza que lo alberga con la misma intención con la que un diseñador concibe una identidad visual. No es un artesano que ejecuta, es un creador que interpreta. Y el resultado, cuando ese proceso se hace bien, convierte un licor o una fragancia en algo que ya es una joya antes de abrirse.
El vestido importa, y yo me dedico a eso: la etiqueta, la tipografía, el acabado, el color, la identidad que hace que una botella destaque en el lineal. Pero el cuerpo que alberga el alma del producto tiene su propio lenguaje, sus propios maestros, sus propias tendencias. Y cuando el cuerpo y el vestido trabajan juntos desde el principio, el resultado no es packaging. Es una pieza.
La coherencia entre el vidrio y la etiqueta no es un detalle estético, es una decisión estratégica. Si el producto es premium, todo lo que lo rodea tiene que estar pensado al mismo nivel: la forma de la botella, sus acabados, sus juegos de luz, y después la identidad visual que lo viste. Cada elemento suma o resta en la percepción de calidad final.
¿Tu packaging está pensado desde el vidrio, o solo desde la etiqueta?
Max Loarces es diseñador de branding estratégico en Madrid, especializado en bodegas, almazaras y marcas agroalimentarias. Naming, identidad visual y packaging para productores que quieren crecer sin perder lo que los hace únicos. Hablamos.
