Cada proyecto que acepto pasa por el mismo proceso, sin excepción:

Las cinco fases
1. Briefing en vivo. Una conversación real, no un formulario. Sin este paso, no hay proyecto.
2. Investigación y benchmarking. Reviso el producto, la web, las redes del cliente, y comparo con dos o tres competidores reales para encontrar el hueco de diferenciación.
3. Conceptualización. De ese análisis salen las hipótesis de posicionamiento, el territorio de marca, las primeras direcciones de naming si hace falta.
4. Co-creación visual. El cliente participa en cada decisión importante. No entrego una propuesta cerrada sin haber validado el camino antes.
5. Entrega y acompañamiento. El proyecto no termina el día que se envían los archivos. Acompaño la implementación para que la marca llegue bien al mundo real.
No hay rondas de revisión fijas ni plazos genéricos. La propuesta evoluciona con el cliente, no según una plantilla de agencia.
Si buscas un logo rápido, no soy la persona indicada. Si buscas una marca que sostenga tu negocio durante años, hablemos.
